Afrontar la escasez de trabajadores industriales: cómo la tecnología de texto a voz (TTS) puede hacer que la formación profesional (FP) sea más atractiva

Así es cómo la tecnología de texto a voz puede modernizar la formación profesional, mejorar la participación y resultados de los alumnos y hacer que sea más inclusiva para estudiantes diversos y multilingües.

enero 9, 2026 by Leonardo Hermoso
Worker wearing safety gloves and goggles using a gas torch to weld glass components in an industrial setting.

Introducción: un punto de inflexión para la Formación Profesional

En todo el mundo, las industrias y las empresas se enfrentan a una creciente escasez de profesionales cualificados.

Desde la fabricación y la construcción hasta la sanidad y la logística, las empresas tienen dificultades para encontrar trabajadores cualificados que puedan manejar y mantener no solo los últimos avances tecnológicos, sino también métodos y tecnologías más tradicionales. La OCDE estima que para 2030, casi un tercio de los trabajadores cualificados actuales se habrán jubilado, mientras que son muy pocos los nuevos que están preparados para sustituirlos..

Esta presión recae directamente sobre la educación y formación técnica y profesional (FP o TVET en inglés), el sistema diseñado para preparar a los alumnos para estas funciones esenciales. Sin embargo, mientras que las universidades han experimentado una importante innovación gracias al aprendizaje digital, las microcredenciales y los formatos híbridos, la FP ha evolucionado más lentamente.

En muchas regiones, la formación profesional sigue basándose en modelos de enseñanza tradicionales y contenidos teóricos que no reflejan la forma en que los alumnos de hoy en día adquieren conocimientos, ni las necesidades reales de la industria. Los cursos siguen centrándose en explicaciones basadas en textos y clases teóricas, mientras que las habilidades prácticas y aplicadas que definen la formación profesional suelen llegar más tarde, a veces incluso demasiado tarde para mantener el interés de los alumnos.

El resultado es una paradoja:

La industria necesita más mano de obra cualificada que nunca, pero los centros e instituciones que deberían formarla parecen cada vez más desconectadas, tanto de las necesidades de la industria como de las expectativas de los alumnos.

La pregunta que surge es: 

¿Puede la tecnología ayudar a salvar esta brecha haciendo que la formación profesional sea más atractiva, inclusiva y acorde con la forma en que se aprende hoy en día?

Por qué la FP tiene dificultades para atraer a la nueva generación de aprendices

1. Un sistema que no ha sabido adaptarse

Para muchos jóvenes, la formación profesional no parece una opción moderna ni actualizada.

Hasta el memento, la FP no ha experimentado la misma transformación que otras áreas de la educación. El aprendizaje online, las simulaciones interactivas, las microcredenciales y la adaptación de contenido a formatos y dispositivos móviles han transformado gran parte de la educación general y superior, pero los programas de formación profesional suelen seguir vinculados a largos manuales, archivos PDF estáticos y clases teóricas.

Esta imagen anticuada contribuye a un problema de percepción: la FP se considera menos dinámica, menos digital y menos conectada con el mundo moderno. Este problema se hace aún más evidente si tenemos en cuenta que los estudiantes de FP buscan experiencias puramente prácticas e interactivas.

Como resultado, incluso en este momento en el que las empresas industriales necesitan cubrir puestos, los jóvenes se inclinan por vías educativas más rápidas y flexibles que se acercan más a su estilo de vida y aprendizaje digital.

2. Motivación y retención: un desafío persistente.

Incluso entre aquellos que superan este obstáculo inicial y se matriculan en  programas de FP, el siguiente desafío es aún más profundo: mantener la motivación de los estudiantes.

Estos estudiantes suelen destacar cuando aprenden haciendo, no leyendo, cuando pueden conectar la teoría directamente con una tarea o proceso físico que les ayude a afianzar el conocimiento. Sin embargo, muchos cursos siguen basándose en material teórico con mucho texto que parece desconectado del trabajo real y práctico.

Cuando el aprendizaje y el contenido se perciben como pasivo o excesivamente académico, los estudiantes pueden desconectar rápidamente, especialmente aquellos con perfiles de aprendizaje diversos. Las aulas de formación profesional cuentan con muchos alumnos neurodivergentes (como estudiantes con dislexia, TDAH u otras trastornos de aprendizaje) que pueden tener dificultades para seguir largas explicaciones teóricas.

Los estudiantes tienden a elegir cursos de FP para superar estas dificultades en el aprendizaje teórico y destacar en el aprendizaje práctico. Si el sistema de FP no se adapta a estas necesidades, seguirá perdiendo incluso a aquellos estudiantes que ya han iniciado sus cursos.

Al mismo tiempo, una parte significativa de los alumnos de FP son alumnos cuya lengua materna no es la lengua vehicular del curso,, lo que les supone una barrera adicional cuando el contenido se presenta solo en forma escrita. Lo que debería ser una oportunidad para ellos puede convertirse, en cambio, en una fuente de frustración y exclusión. Las barreras lingüísticas son una de las barreras más evidentes en todo el mundo educativo y, al mismo tiempo, una de las más fáciles de superar gracias a la tecnología.

En resumen, el desafío de la FP es doble:

  • Le cuesta atraer a la nueva  generación porque no se ajusta a sus expectativas digitales.
  • Le cuesta retenerlos y motivarlos porque su contenido y sus métodos de enseñanza no se ajustan a la forma en la que mejor aprenden.

Cómo la tecnología de texto a voz puede ayudar a combatir esta situación

Mejorar la motivación y la accesibilidad en la formación profesional no requiere sustituir por completo los métodos tradicionales, pero sí replantearse la forma en que se imparte la formación.

La tecnología de conversión de texto a voz (TTS en inglés) ofrece una forma sencilla pero eficaz de hacer que el aprendizaje sea más práctico, multimodal e inclusivo. Al convertir los materiales escritos en audio con un sonido natural, la tecnología TTS permite a los estudiantes escuchar mientras aprenden, lo que reduce la brecha entre la teoría y la práctica y proporciona una experiencia de aprendizaje más interactiva.

Cuando se utiliza en talleres, laboratorios o entornos de aprendizaje móviles, la tecnología TTS permite a los estudiantes:

  • Seguir instrucciones complejas mientras utilizan las manos.
  • Reproducir explicaciones teóricas tantas veces como sea necesario.
  • Acceder a los materiales en su modo de aprendizaje preferido: visual, auditivo o ambos.

Tanto para los alumnos neurodivergentes como para los multilingües, contar con el soporte de la voz puede reducir drásticamente la carga cognitiva. Escuchar los materiales del curso en lugar de descodificar el texto les ayuda a centrarse en la comprensión en lugar de en la traducción o la dificultad de lectura.

Y para los formadores, la tecnología de texto a voz proporciona una forma escalable de modernizar los contenidos existentes sin tener que volver a crear los cursos por completo, lo que hace que los materiales tradicionales sean más accesibles para un grupo más amplio y diverso de estudiantes.

No se trata de sustituir a los formadores ni de reescribir los planes de estudio. Se trata de utilizar la tecnología para eliminar fricciones innecesarias, dando a los alumnos la libertad de aprender la teoría de la forma que más les convenga (y mejore les funcione), ya sea leyendo, escuchando o ambas cosas.

Conclusión: Afrontar la escasez de trabajadores industriales con un aprendizaje preparado para el futuro

La escasez de trabajadores industriales (Skills Gap e inglés) ya no es una preocupación futura, sino que está afectando al mercado laboral actualmente. La industria necesita profesionales cualificados hoy, y las instituciones que los forman deben adaptarse a las nuevas realidades del aprendizaje y a las necesidades de los estudiantes.

La FT se encuentra en una encrucijada. Sin herramientas modernas que hagan que el aprendizaje sea atractivo, accesible  y relevante, la formación profesional corre el riesgo de perder al público al que está destinada. Tecnologías como la conversión de texto a voz no resolverán todo el problema, pero pueden desempeñar un papel clave, ayudando a los formadores a conectar con estudiantes que aprenden de forma diferente, piensan de manera práctica y necesitan un acceso flexible a la información.

La evolución de la FP no se limita a la educación. Se trata delfuturo del trabajo industrial, de cómo la sociedad garantiza que las competencias esenciales sigan transmitiéndose, independientemente de cómo cambie el mundo.Si desea saber cómo la tecnología de voz puede hacer que sus programas de formación profesional sean más atractivos y accesibles, solicite una demostración.

Related articles
Comience a usar text-to-speech hoy

Haga sus productos más atractivos con nuestras soluciones de lectura en voz alta.

Contáctenos